Reseñas – El blog del experto de la FNAC (agosto 2010)

17 agosto, 2010Salvador_Navarro

Salvador Navarro, 1967, es un escritor sevillano – sus novelas siempre tienen de fondo  a esta ciudad- que tiene a sus espaldas varias novelas ya publicadas, “Eres lo único que tengo niña“, “Rosa.O“, la fantástica – esta es la primera que me leí del autor – “Andrea no está loca“, y esta “No te supe perder“, editada por Gualdalturia, la primera novela suya que tenemos en Fnac.

Salvador Navarro posee mucho talento a la hora de construir personajes. Los desmenuza, analiza, intenta que no quede cabo suelto a la hora de comprender sus motivaciones. Y vaya si lo consigue. Convierte a sus personajes en seres únicos, con su propia personalidad, intransferible, pero a la vez son “especímenes” representativos de las personas que habitamos este planeta. Todo lector encontrará más de un protagonista con el que se podrá identificar. El hecho de que estén tan bien presentados, hará que ames a aquellos con los que te identificas, y que comprendas a los demás. Viva la alteridad. ¿No es esa una gran virtud?

La novela entrecruza multitud de personajes. Cada episodio viene encabezado por el nombre de cada uno de ellos. El personaje principal, que no heroe, es Yann, que de una manera u otra, está conectado con todos los demás personajes. Este chico vió toda su vida como su padre maltrataba  a su madre. Su padre acabó matándola cobardemente. Esta violencia sin pausa e inmisericorde también se cebó indirectamente en Yann, que a fuerza de presenciar esto cada día en la infancia y adolescencia, ya de adulto es simplemente incapaz de amar, es más bien un monstruo, un ser incapaz de  no hacer daño,  al que la novela quiere comprender que no aprobar. Es con él que la novela se tiñe de cierto tono de género negro.

La novela está rodeada, de personajes entrañables – Lola, Jordi el pirata, Roberto, Lucía, Gloria …-, gente normal y corriente, que sólo desea amar y ser amada, alcanzar la felicidad y hacérsela encontrar a los demás. Lástima que a veces sea difícil expresar nuestros deseos. Lástima que no sea fácil distinguir a quienes están deseando amar de quienes no saben ni sabrán.

Com apunte añadir que dentro de la historia principal, el autor inserta una historia secundaria en forma de obra de teatro. La obra de llama “Craneoterapias”. Una forma muy hábil de permitir al lector descansar de la trama principal y de hacernos reflexionar hasta donde estamos dispuestos a llegar por amor.

Espero os guste como a mí lo ha hecho

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