Amante del jazz, del deporte, de su intimidad, de la literatura norteamericana del siglo XX, de la cultura occidental, poco apreciado en su país quizás por ser demasiado cosmopolita, Haruki Murakami puede entrar en el territorio de los escritores de best-sellers (porque vende mucho), pero su sensibilidad escribiendo soledades, ingenuidades, sexo, ilusiones es peculiar.
Ha vivido mucho tiempo fuera de su país, ha vivido mucho.
Yo prometo seguir leyéndolo

Me quedé prendado de Tokyo Blues (Norwegian Wood) y con After Dark
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