Es Carol una novela intimista, lejana en estructura a la Highsmith más conocida, donde el suspense, los asesinatos y la atmósfera asfixiante tienen un papel primordial.
En esta novela, en cambio, encontramos un estudio psicológico primoroso de una joven 'de provincias', Therese, que busca en Nueva York una vida diferente y que se topa con la realidad de una ciudad inhóspita donde la única forma de ganarse la vida, y mal, es tras los mostradores de unos grandes almacenes.
Ella, Therese, tiene estudios de montadora teatral y un novio, Richard, de quien no está en absoluto enamorada.
Pero una tarde de compras navideñas aparece Carol. Mujer madura, divorciada, de carácter agrio a veces, que la 'rapta' de esa vida programada.
Esta novela la escribió con seudónimo, tal vez para evitar el estigma que por aquella época suponía el lesbianismo y que, muchos años después, Patricia Highsmith confesó como propio.
La segunda parte de la novela, una 'road movie' inolvidable entre las dos costas estadounidenses, es de lo mejor que he leído nunca.

